BMW Motorrad celebra los 50 años de producción de las BMW RS, una familia de modelos que ha marcado una parte importante de la historia sport-touring de la marca alemana. Durante décadas, las siglas RS estuvieron ligadas al concepto «Rennsport» en las motos de competición de BMW Motorrad, pero desde la llegada de la BMW R 100 RS en 1976 pasaron a representar también la idea de «Reise und Sport»: viaje y deporte.
Aquella BMW R 100 RS fue un modelo clave no sólo por su planteamiento, sino porque se convirtió en la primera motocicleta de gran serie del mundo equipada con un carenado completo montado en el bastidor y desarrollado en túnel de viento. Con ella, BMW Motorrad dio forma a un concepto que hoy identificamos con naturalidad como sport-touring: motos capaces de viajar lejos, mantener un alto nivel de confort y, al mismo tiempo, ofrecer un comportamiento dinámico muy destacado.
Medio siglo después, esa misma filosofía continúa con la BMW R 1300 RS, presentada el año pasado como la séptima generación de las RS con motor bóxer. La nueva sport-tourer lleva este concepto a una etapa más moderna, con un motor, chasis y aerodinámica completamente renovados, además de un enfoque más deportivo sin perder las cualidades tradicionales de las RS: comodidad, protección y capacidad para largas distancias.
La historia de las BMW RS siempre ha girado en torno a una idea muy concreta: combinar la capacidad para viajar con el placer de una conducción deportiva. La R 100 RS abrió ese camino en 1976 con una solución aerodinámica inédita en una moto de producción, ofreciendo una protección frente al viento y la climatología que permitía mantener ritmos elevados en autopista con una posición de conducción relajada.
A partir de ahí, BMW Motorrad fue evolucionando el concepto con diferentes generaciones de motores bóxer. La saga pasó de los propulsores de dos válvulas a los bóxer de cuatro válvulas, incorporando con el tiempo avances como la refrigeración por aire y aceite, la inyección electrónica, el Telelever, la suspensión semiactiva Dynamic ESA o la tecnología ShiftCam.
La llegada de la BMW R 1300 RS supone el último paso de esta evolución. Con 1.300 cc y 145 CV, monta el motor bóxer de serie más potente desarrollado hasta la fecha por BMW Motorrad. También incorpora tres modos de conducción de serie, control de par de arrastre del motor (MSR) y, entre sus opciones, tecnologías como el asistente de cambio automático ASA o el sistema DSA de ajuste dinámico de la suspensión.
La familia RS nació con la BMW R 100 RS, presentada en 1976 como una de las grandes protagonistas de la feria IFMA. Equipada con el motor bóxer de 980 cc y 70 CV, destacó por su carenado completo optimizado aerodinámicamente por Pininfarina. Su planteamiento fue tan relevante que BMW Motorrad reinterpretó las siglas RS para asociarlas a «Reisesport» o deporte y viaje.
Un año después, la BMW R 100 RS también sirvió como base para la R 100 RS Nardò Record Bike, una unidad modificada con la que BMW Motorrad logró cinco récords mundiales en 1977. Con 84 CV y una velocidad superior a 220 km/h, esta moto estableció marcas en 10 km, 100 km, 6 horas, 12 horas y 24 horas.
La R 100 RS regresó más adelante en versión Monolever, producida entre 1986 y 1992, antes de dar paso a una nueva etapa con la BMW R 1100 RS. Presentada en 1993, esta moto llevó el bóxer hacia una nueva generación con tecnología de cuatro válvulas, refrigeración por aire y aceite, encendido e inyección digitales y el sistema de suspensión delantera Telelever.
Después llegarían la BMW R 1150 RS, la BMW R 1200 RS y la BMW R 1250 RS, cada una con sus correspondientes avances técnicos. La R 1200 RS introdujo el bóxer refrigerado por líquido con 125 CV y suspensión semiactiva BMW Dynamic ESA, mientras que la R 1250 RS añadió el sistema BMW ShiftCam y una potencia de 136 CV.
La nueva BMW R 1300 RS toma el relevo con un planteamiento más deportivo, 145 CV y una base técnica completamente actualizada, manteniendo la esencia del concepto RS dentro de la gama actual de BMW Motorrad.
Aunque la saga RS está muy vinculada al motor bóxer, BMW Motorrad también aplicó este concepto a sus modelos de cuatro cilindros de la serie K. La BMW K 100 RS, presentada en 1983, fue el segundo miembro de la familia K y combinaba el nuevo motor de cuatro cilindros en línea con un semicarenado de buenas cualidades aerodinámicas.
Más adelante llegó la BMW K 100 RS de cuatro válvulas, una evolución que incorporaba tecnología derivada de la BMW K1, pero con un enfoque más práctico para quienes querían prestaciones sin renunciar al turismo. Después, la BMW K 1100 RS llevó el concepto a un motor de 1.092 cc y 100 CV, consolidándose como una sport-tourer eficaz y equilibrada.
La última gran representante de esta rama fue la BMW K 1200 RS. Presentada en 1997, marcó un punto de inflexión al superar el compromiso voluntario de los fabricantes de no ofrecer motocicletas de más de 100 CV en el mercado alemán. Con 1.171 cc, 130 CV y una velocidad máxima de 245 km/h, se convirtió en una de las grandes sport-tourer de BMW Motorrad.
Esa dualidad entre viaje y deporte sigue siendo la clave de las siglas RS. Una denominación que nació ligada a la competición y que, con el paso del tiempo, se ha convertido en una de las formas más reconocibles de entender el turismo deportivo dentro de BMW Motorrad.
Los modelos BMW RS con motor bóxer de dos válvulas
BMW R 100 RS
BMW R 100 RS Nardò Record Bike
BMW R 100 RS (Monolever)
Los modelos BMW RS con motor bóxer de cuatro válvulas
BMW R 1100 RS
BMW R 1150 RS
BMW R 1200 RS
BMW R 1250 RS
BMW R 1300 RS
Los modelos BMW RS de cuatro cilindros
BMW K 100 RS (dos válvulas)
BMW K 100 RS (cuatro válvulas)
BMW K 1100 RS
BMW K 1200 RS